
Identificar un barrio en transformación requiere más que seguir tendencias populares; necesita una mirada analítica que conecte datos duros con dinámicas sociales sutiles. En los últimos 3 años, hemos documentado cómo zonas como Naco en Santo Domingo o áreas cercanas al Puerto de Sans Souci en Punta Cana han incrementado su valor entre 60-80% gracias a cambios que muchos inversionistas tradicionales pasaron por alto.
Las 5 señales clave que monitoreamos:
Indicadores de gentrificación positiva:
- Apertura de cafeterías de especialidad y restaurantes independientes (no franquicias).
- Llegada de galerías de arte, estudios de diseño y espacios culturales alternativos.
- Comercios tradicionales que se reinventan manteniendo su esencia.
Inversión pública programada:
- Mejoras en infraestructura anunciadas por el ayuntamiento (no solo promesas políticas.
- Proyectos de renovación de espacios públicos confirmados con presupuesto asignado
- Ampliación o mejora de servicios de transporte y movilidad